Un clima de incertidumbre se apoderó de la sede del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi). Ayer, pese a la llegada de enviados de la delegación nacional del organismo, no se pudo confirmar quién será la persona que reemplazará a Teresa Ivankov en el cargo de titular de la delegación local.
La funcionaria, incluso, insiste en que ella sigue al frente del organismo. Argumenta que la notificación de cesantía que recibió no tiene justificación clara y además, que cuenta con un decreto firmado por el vicepresidente de la Nación, Amado Boudou, por el cual se le renovó por seis meses más su designación en el cargo. "Yo tengo un decreto que este año firmó el vicepresidente, en ejercicio del Ejecutivo, de continuación en mi cargo por 180 días a partir del 18 de enero".
La funcionaria hizo alusión a la carta documento firmada por el director de Administración y Gestión nacional del organismo, Miguel Racubian, mediante la que el Inadi prescindió de sus servicios. Lo llamativo, según Ivankov, es que el 15 de enero el vicepresidente (por entonces a cargo del Ejecutivo nacional) había rubricado un decreto por el cual se renovaba por seis meses más su designación en el cargo.
"Las personas que vinieron de Buenos Aires sólo querían hablar con los empleados. A mi sólo me dijeron que mi respuesta venía en camino", amplió, en referencia a la carta documento mediante la que ella rechazó su cesantía. "Envié mi respuesta a la carta documento que recibí. Ahora sólo me queda esperar la respuesta por parte del interventor, la de la Nación. Quiero saber cuál es el argumento que me esgrimen. Una vez que tenga la contestación, sabré los pasos que tengo que seguir", indicó.
Durante la mañana de ayer, los empleados del Inadi local recibieron el compromiso de que los cambios en la conducción no los afectarán. Sin embargo, los trabajadores consultados por LA GACETA aclararon que no les comunicaron quién será la persona elegida para reemplazar a Ivankov, pese a que es insistente la versión de que será el dirigente Gustavo Díaz Fernández, cercano a la senadora y presidenta provisional de la Cámara Alta, Beatriz Rojkés de Alperovich.
Díaz Fernández es delegado provincial de la Comisión Nacional Coordinadora de Acciones para Elaboración de Sanciones contra la Violencia (Consavig). Ayer, varios referentes de organizaciones no gubernamentales se presentaron en la oficina de la entidad para repudiar la eventual designación de Díaz Fernández y apoyar a Ivankov. "El modo arbitrario con el que se decidió desvincular a la actual delegada regional es preocupante. No pueden enviar una carta documento contraria a una resolución que firmó el vicepresidente de la Nación", manifestaron.